A toda vela… en zigzag

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Grupo del CLG reunido en Roma

Quiero compartir con la Red Edmundo Rice de América Latina la alegría del encuentro de líderes (Grupo de Liderazgo Congregacional) al que Kevin Bernard y yo atendemos anualmente en Roma, a nombre de los Hermanos en América Latina. El tema de este encuentro fue Sailing into the wind. Solamente traducir esta expresión de las artes náuticas fue una tarea en sí. Gracias a mi amigo traductor, Rubén Delgado, quien me aclaró el concepto, dispongo, de al menos, seis posibilidades.

Literalmente, es navegar en zigzag evitando los vientos que impiden avanzar. Algunas otras opciones incluyen:

(1) Navegar (navegando) adaptándose a los vientos.
(2) Navegar (navegando) evitando los vientos desfavorables.
(3) A toda vela pese a los vientos desfavorables.
(4) A toda vela adaptándose a los tiempos.
(5) A toda vela haciendo frente a los retos.

Me quedo con la traducción literal que me resulta la más explicativa. Como líderes sentimos que el viento de los cambios y riesgos requieren una imagen poderosa que pueda explicar el rumbo de la vida religiosa, el ministerio de la educación católica, y las transformaciones que están tomando lugar en la iglesia y la sociedad.

No soy un hombre de mar y la terminología náutica me resulta extraña. En la escuela dejé de leer Moby Dick porque me resultaba incomprensible su vocabulario marinero. Aun así, abrazo con entusiasmo que mi vida y ministerio tienen que ver mucho en cómo enfrentamos los vientos, cómo aprovechamos las oportunidades, y como podemos seguir siendo útiles y servidores de los más pobres en condiciones adversas.

Con la ayuda de Gerry McGlone SJ, nos predispusimos para indagar la negligente cultura que favorece la creación de hábitos destructivos (silencio, no hablar de problemas obvios, ignorar a los seres humanos que nos rodean). Cultura de indiferencia y permisividad que está en las antípodas de la invitación del Papa Francisco a crear una “Cultura del encuentro”. Después ingresamos en temas congregacionales de importancia general, donde el proyecto Nuestro Camino Hacia El Futuro captura todo el interés y entusiasmo del liderazgo, incluyendo al apertura de un tercer conjunto de comunidades en algún lugar del mundo en desarrollo. La sabia y gentil facilitación del Hno. Michael Burke (Provincia de África), fue un gran logro y el buen espíritu de colaboración de los Hermanos y la Red nos animan a continuar A toda vela…en zigzag.

Excepto Cochabamba y el Centro Hermano Manolo, nuestras comunidades y obras educativas están ubicadas en ciudades costeras que tienen el mar y los barcos de vela relativamente cerca. No en vano la capital argentina fue fundada al pie del puerto de Nuestra Señora Santa María del Buen Aire, nuestro colegio en Montevideo recuerda la advocación mariana de Estrella del Mar. Ni hablar de la cercanía de Mundo Mejor y Chimbote al mar. Ojalá que la imagen de un barco de vela en hábil búsqueda de su destino, ayude a reimaginar el rol del liderazgo y a reconectarnos con una antigua imagen que representaba a la Iglesia como la frágil “barca de Pedro”.